¿Deberían los católicos usar IA para recrear a sus seres queridos fallecidos? Expertos opinan

El avance de la inteligencia artificial plantea preguntas inéditas para la fe cristiana. Una de ellas es especialmente delicada: ¿es moralmente aceptable recrear digitalmente a seres queridos fallecidos mediante IA? Expertos católicos advierten que esta práctica puede representar un serio riesgo espiritual y afectar profundamente el proceso sano del duelo

Aplicaciones como 2wai, que permiten crear avatares digitales de personas fallecidas a partir de audios y videos, han generado un intenso debate público. Sus creadores afirman que buscan preservar recuerdos familiares; sin embargo, líderes católicos y especialistas en bioética señalan graves problemas de fondo

El P. Michael Baggot, profesor de bioética, reconoce que estas herramientas pueden evocar recuerdos, pero subraya que no pueden reflejar la riqueza del ser humano encarnado y corren el riesgo de distorsionar la identidad y el legado del difunto mediante interacciones ficticias

Brett Robinson, de la Universidad de Notre Dame, advierte que estas tecnologías generan un “peligro espiritual”, ya que reconfiguran nuestra comprensión de la presencia, la identidad y la muerte, creando una ilusión de “resurrección” desligada del orden espiritual querido por Dios

Desde el ámbito pastoral, Donna MacLeod, con décadas de experiencia en acompañamiento del duelo, recuerda que el sufrimiento por la pérdida tiene su propio ritmo y que la sanación auténtica surge del acompañamiento comunitario, la oración y la esperanza cristiana, no de simulaciones tecnológicas

Además, el Catecismo de la Iglesia Católica prohíbe explícitamente cualquier intento de “evocar a los muertos”, lo que abre un serio interrogante sobre el uso de estos avatares, que pueden confundir la frontera entre memoria, presencia y negación de la muerte

El deseo de permanecer unidos a quienes amamos es profundamente humano y compatible con la fe cristiana cuando se vive desde la oración, la comunión de los santos y la esperanza en la Resurrección. Sin embargo, sustituir el duelo por una presencia artificial puede bloquear la aceptación de la muerte y debilitar la confianza en la vida eterna prometida por Cristo.

La tecnología no es neutral: moldea nuestra percepción de la realidad. Cuando se utiliza para “simular” la vida después de la muerte, corre el riesgo de alejarnos del verdadero consuelo cristiano, que no está en una base de datos, sino en Dios.


“Es bueno recordar a quienes amamos, pero la esperanza cristiana no se construye con avatares, sino con fe en la Resurrección”.