El celibato sacerdotal sigue siendo un tema que suscita preguntas en el mundo actual. En una sociedad donde el matrimonio y la vida familiar se consideran la norma, muchos se preguntan si esta disciplina en la Iglesia Católica continúa teniendo sentido y cuál es su fundamento espiritual e histórico.
En la Iglesia Católica, el celibato consiste en la renuncia libre al matrimonio para dedicarse plenamente al servicio de Dios y de la comunidad. Esta práctica está vinculada a lo que la tradición cristiana llama los consejos evangélicos, especialmente la continencia “por el Reino de los cielos”, mencionada en el Evangelio y en las cartas de San Pablo.