Una exmaestra de feng shui contó su testimonio sobre los peligros de la Nueva Era. Durante años se dedicó al estudio y enseñanza de estas prácticas —astrología, tarot, feng shui, reiki, -adivinación, piedras cuarzo, rameadas, pasada de huevo,- y otras técnicas de energías— convencida de que aportaban equilibrio y bienestar. Sin embargo, con el tiempo empezó a experimentar vacío interior, ansiedad y una confusión espiritual cada vez mayor.