¿Puede un católico devoto ser poseído por el demonio? Un exorcista lo explica

¿Puede un católico practicante, incluso devoto, ser poseído por el demonio? La respuesta, desde la teología espiritual y el ministerio del exorcismo, no es tan simple como muchos suponen.

El Padre Alberto Medel, exorcista de la Arquidiócesis Primada de México, explicó que la acción extraordinaria del demonio no se limita a quienes practican ocultismo o satanismo.

En la teología católica se distingue entre:

    Acción ordinaria del demonio: tentaciones comunes que afectan a todos.

    Acción extraordinaria: posesión, vejación, infestación u opresión.

La posesión es una forma excepcional y rara dentro de esta categoría.

Ahora ¿Puede afectar a un católico devoto?

Según el Padre Medel, la respuesta es sí.

Una persona que:

    Vive en gracia.

Una persona que:

    Recibe los sacramentos con frecuencia.

Una persona que:

    Persevera en la vida cristiana.

Así que, si puede un católico devoto, experimentar acción extraordinaria demoníaca.

La clave teológica no está en la culpabilidad moral, sino en la pregunta: ¿por qué Dios lo permite?

El exorcista subraya que Dios permite esta acción “en orden a la salvación” y al crecimiento en santidad.

Desde la doctrina católica, nada ocurre fuera de la Providencia divina. Incluso el mal permitido puede convertirse en instrumento de purificación y perfeccionamiento espiritual.

La tradición hagiográfica registra casos de santos que sufrieron vejaciones demoníacas.

Un ejemplo citado frecuentemente es San Pío de Pietrelchina, quien relató agresiones físicas y ataques extraordinarios.

En estos casos, la experiencia no era señal de derrota espiritual, sino parte de un proceso de purificación permitido por Dios.

 

La explicación surgió también en el contexto del testimonio de Catalina Davis, quien tras involucrarse en prácticas de la Nueva Era, que, para los que no lo saben son prácticas como el yoga, la crencia de que las piedras tienen un poder especial, incluye chamanismos, espiritismo, visita a recintos para limpias, le dan a los ángeles un poder excesivo, etc. Pues Catanalina Davis metida en este mundo de la nueva era, experimentó una afectación demoniaca.

Sin embargo, el sacerdote aclaró que el fenómeno no se limita a quienes tuvieron apertura previa al ocultismo como Catalina. Incluso “almas inocentes”, incluidos niños, pueden verse afectadas, siempre dentro del misterio de la Providencia. Es decir que Dios lo permite por alguna razón dentro de su plan en orden a la salvación y al crecimiento en santidad.

Ahora bien, Desde la fe católica:

    La posesión no implica necesariamente culpa personal actual.

    No es señal automática de pecado grave.

    No significa abandono de Dios.

Puede ser una prueba permitida para un bien mayor, orientado a la santidad.

El horizonte interpretativo no es el miedo, sino la confianza en la soberanía divina.

La pregunta no es solo si es posible, sino cómo se entiende espiritualmente.

Recuerda:
En la visión católica, incluso la acción extraordinaria del demonio puede quedar subordinada a la Providencia de Dios y al crecimiento en santidad.