El Matrimonio

TEMA: SACRAMENTO 
DEL MATRIMONIO
 
EL MATRIMONIO. Es el Sacramento por el cual Dios santifica la unión indisoluble entre un hombre y una mujer y les llama a dar vida y salvar a sus hijos.

 
I.- FUNDAMENTO BIBLICO

Antiguo Testamento

La Sagrada Escritura se abre con el relato de la creación del hombre y de la mujer a imagen y semejanza de Dios Gn 1, 27
 
Dios forma la pareja humana
"Después el Señor Dios pensó: No es bueno que el hombre esté solo; voy a proporcionarle una ayuda adecuada. Entonces el Señor Dios hizo caer al hombre en un profundo sueño, y mientras dormía le sacó una costilla y llenó el hueco de carne" Gn 2, 18.21-22
"Entonces éste exclamó: Ahora sí; ésta es hueso de mis huesos y carne de mi carne; por eso se llamará mujer, porque ha sido sacada del varón. Por esta razón deja el hombre a su padre y a su madre y se une a su mujer, y los dos se hacen uno solo" Gn 2, 23-24
 
Nuevo Testamento

Cristo el autor del Sacramento del Matrimonio (permanente y santo)
Mateo 19, 4-6 Jesús respondió: ¿No han leído que el creador al principio los hizo hombre y mujer y dijo: El hombre dejara a su padre y a su madre y se une a su mujer, ¿y los dos serán una sola carne? … lo que Dios ha unido no lo separe el hombre
 
San Pablo enseñó, en la carta a los Efesios 5, 23-32, sobre el misterio de la relación entre los miembros de la Iglesia (esposa) y Cristo el novio como análogo a la relación entre marido y mujer en el sacramento del Matrimonio.
 
II.- TRES VALORES ESENCIALES DEL SACRAMENTO DEL MATRIMONIO
 
a)        La indisolubilidad:
Significa la imposibilidad de disolver una unión, significa que por el amor no salir, por ningún motivo: ni siquiera cuando el amor se convirtiese en experiencia de sufrimiento por culpa de los dos o de uno de ellos.
La Iglesia católica no concede jamás un divorcio. Si la unión se ha producido, en el acto mismo de la celebración del Sacramento (en la Iglesia), si los dos pidieron a Dios de forma válida unirse, y Dios aceptó su petición, ya no es posible echarse atrás.
 
b)        La fidelidad:
Los cónyuges se prometen en la afirmación y el deseo de mantener su frágil amor dentro del amor absolutamente verdadero y estable de Dios.
Los moralistas definen la «fidelidad» como «la virtud moral que inclina a la voluntad a cumplir, con rectitud de intención, sinceridad y exactitud, las promesas hechas».
 
c)         La fecundidad:
Sólo si el hombre y la mujer, indisolublemente unidos y fieles, se engendran el uno al otro en esta "primera procreación", pueden ofrecerse como colaboradores de Dios para "engendrar una nueva vida. De hecho, lo que es determinante para engendrar en sentido "integral" a un hijo, es el amor de ambos. Lo que sucede en la procreación física, sucede también en la procreación "espiritual": lo que está en el origen del niño es el amor entre el padre y la madre; y sólo si percibe este amor, adquiere seguridad sobre su origen y existencia. CIC 1652
 
III.- EN EL SACRAMENTO DEL MATRIMONIO DEBEMOS PRÁCTICAR
 
1).- El dialogo conyugal. Es regalarse el uno al otro desde lo más íntimo que uno tiene, es entrar en comunión, es abrir el corazón (sentimientos) al otro y mostrarle quien soy por dentro, mis angustias, mis esperanzas, es un intercambio de corazones, es una fusión de corazones.
El verdadero dialogo no es simplemente conversar, el verdadero dialogo debe llevar a un compromiso de acción que signifique corrección, mejoramiento y progreso.
El dialogo debe iniciarse desde mi autocritica, humildad y paciencia y siempre debemos buscar el momento y lugar adecuados para dialogar.
 
2).- El perdón. Es la respuesta moral de una persona a la injusticia que otra ha cometido contra ella. El perdón es hacer el esfuerzo de: Renunciar a la venganza
Sacar todo el rencor o resentimiento que tenemos dentro Responder con benevolencia hacia nuestro agresor; es decir, responder con compasión, generosidad y amor.
 
El perdón permite liberarse de todo lo soportado para seguir adelante, usted se acuerda del frío invierno, pero ya no tiembla porque ha llegado la primavera.
Se sabe que uno ya ha perdonado, cuando recordamos sin rencor y sin dolor ese momento que nos hizo daño.
Tenemos que perdonar para ser felices y vivir en paz, pero sobre todo porque es un mandato de nuestro señor Jesucristo… Mateo 6, 14-15 Lucas 11, 4  Mateo 18, 21-22
 
IV.- PARTE DEL RITO

1). Yo (nombre) te acepto a ti (nombre) como mi esposa(o) y prometo serte fiel en lo próspero y en lo adverso, en la salud y en la enfermedad, amarte y respetarte todos los días de mi vida.
 
2). (nombre o nombres)... recibe este anillo como signo de mi amor y de mi fidelidad, en el nombre del padre y del hijo y del Espíritu santo
 
3). El esposo dice: (nombre o nombres)… recibe también estas arras; son prenda del cuidado que tendré de que no falte lo necesario en nuestro hogar.
 
4). La Esposa responde:  yo las recibo en señal del cuidado que tendré de que todo se aproveche en nuestro hogar.